ARGENTINA CAMBIÓ A TIEMPO

MESSI. El arranque de Leo provoca decepción y admiración a la vez en Chicharito Hernández. No fue uno de sus mejores partidos, pero los ingresos de Kranevitter, Lavezzi y, sobre todo, de Agüero parecieron revitalizarlo. Su aporte final evitó la derrota de Argentina.

MESSI. El arranque de Leo provoca decepción y admiración a la vez en Chicharito Hernández. No fue uno de sus mejores partidos, pero los ingresos de Kranevitter, Lavezzi y, sobre todo, de Agüero parecieron revitalizarlo. Su aporte final evitó la derrota de Argentina.

Viendo a la Selección Argentina en su apurado empate con México en Dallas, recordé a Alejandro Sabella y sus luchas para mantener el equipo en equilibrio. En aquellos no muy lejanos tiempos, discutíamos sobre la virtud o el defecto de poner a los 4 –Messi, Agüero, Higuaín y Di María– y la palabra que siempre daba vueltas era “Equilibrio”. Falsamente, se piensa en el equilibrio como una cuestión sólo defensiva, se cree que equilibrarse es “meter el equipo atrás”. Equilibrarse es llegar con asiduidad al arco rival y que no lleguen con la misma frecuencia al propio. Ni mas ni menos que eso. Cuando uno ve que un equipo tiene una amplia diferencia de goles, es porque es equilibrado. Y la escala se reduce en la medida en que se reducen los goles a favor o aumentan los goles en contra.

Sabella tuvo una lucha interna muy fuerte, entre lo que Messi y sus amigos querían –jugar todos juntos, aún a costa de ciertos desacoples– y lo que el DT subcampeón del mundo crea que debía ser un equipo de futbol. Cuando jugaban los cuatro, el equipo quedaba partido. Era muy vertical, casi no tenía posesión y los regresos eran para apagar incendios. Recordemos que en esos tiempos, no estaba Biglia y el acompañante de Mascherano — como anoche–  fue Fernando Gago. El exquisito volante de Boca nunca fue un virtuoso de la marca, aunque cuando jugaba “de cinco” alguna que otra pelota quitaba. Después de su paso por la Roma, Gago se convirtió en un volante interior y la marca quedó para otra ocasión. Entonces, Sabella tenia un cuadro con cuatro tipos que iban como rayos hacia arriba, dos volantes centrales con cierto orden pero poca recuperación y cuatro defensores, de los cuales dos –Zabaleta y Rojo– pasaban más tiempo trepando por la banda que defendiendo. No soy afecto a las estadísticas, pero creo recordar que cuando los partidos estaban resueltos o alguno de “los 4″ pedía el cambio, jamás entraba un delantero, sino un volante. Y la mayor parte de las veces, ese volante era de recuperación. Todavía no se había afirmado Biglia (gran ausente en la noche de Dallas), pero cuando el rubio de la Lazio entraba, las cosas se acomodaban. En el Mundial, debido al bajón de Gago y al crecimiento de Biglia, las cosas cambiaron. Biglia equilibra la balanza, cubre a los laterales que se van, se pone codo a codo con Mascherano para aguantar a los volantes rivales y, llegado el caso, es un excelente asistente de Garay – Otamendi.

PENAL. El pie derecho de Nico Otamendi golpea el de Jiménez y, correctamente, el árbitro Ricardo Salazar cobró penal. Lo ejecutó Hernández y Argentina quedó 0-1. Fue en uno de los tantas llegadas de Mexico a posiciones muy comprometidas para el cuadro de Martino. Semejante desequilibrio es un tema a corregir por Martino.

PENAL. El pie derecho de Nico Otamendi golpea el de Jiménez y, correctamente, el árbitro Ricardo Salazar cobró penal. Lo ejecutó Hernández y Argentina quedó 0-1. Fue en uno de los tantas llegadas de Mexico a posiciones muy comprometidas para el cuadro de Martino. Semejante desequilibrio es un tema a corregir.

El peor defecto fue el tremendo desequilibrio que tuvo el equipo. Es cierto que los estilos del Tata y Sabella son diferentes. Hay una base armada por Pachorra, pero Martino está intentando jugar de un modo diferente. Alguno podrá decir “con Sabella también estábamos desequilibrados” y tendrá razón. Pero aquí hay diferencias fundamentales entre los dos últimos entrenadores nacionales.

Sabella sufría con la descompensación, no la quería. La toleraba porque era una manera de no prescindir de los cuatro futbolistas mas importantes del equipo. Pero no la quería. Seguramente, Martino tampoco la quiere y sufre, pero en su ideario, el desequilibrio es “tomar riesgos”, “cuando uno ataca como ataca Argentina, es lógico que tengamos algún sofocón”. O sea, que Argentina juegue como juega es un riesgo que el DT decidió tomar, apostando a la gran capacidad de posesión del equipo. En el partido contra México, el equipo quedó partido en dos y tres pedazos porque se apuró mucho en ataque y fue lento en el retroceso. En este segundo punto, habría que resaltar la velocidad del contraataque mexicano. El zurdo Guardado tiene un guante en su pie y Chicharito Hernández estuvo rápido y atento.

CORREA. Gago le dio una pelota exquisita y dejó a Correa mano a mano con el arquero Muñoz. El pibe se apuró y no definió bien. Es un jugador con enorme potencial y seguramente, el tiempo le dará el aplomo que anoche le faltó a la hora de la resolución final.

CORREA. Gago le dio una pelota exquisita y lo dejó mano a mano con el arquero Muñoz. El pibe se apuró y no definió bien. Es un jugador con enorme potencial y seguramente, el tiempo le dará el aplomo que anoche le faltó a la hora de la resolución final.

A la pasada, mencionamos algo sobre el apuro del equipo. Y está directamente vinculado a cuestiones individuales. Angelito Correa es un diamante en bruto al que Simeone en el Aleti y Martino en la Selección deberán pulir. Es un futbolista de enormes condiciones, capaz de sortear rivales como un chico saltando charcos de agua, pero perdió dos goles por elegir mal la definición. Le faltó temple en el momento final. Eso se lo darán los años, pero es una de las explicaciones posibles de por qué Argentina no pudo convertir un gol hasta que el Kun Agüero entró a la cancha. Ese vértigo de Correa no fue bueno para el ataque argentino porque pocas veces tomó la decisión correcta. Uno podría aquí hablar de la poca participación de Tevez en el partido y tendrá razón. Carlitos sigue sin encontrar su lugar en el equipo, sigue sin ser “socio de Messi” –el “socio de Messi” es el Kun hace como diez años, pero algunos no lo entienden– y aquí hay otro punto que Sabella, en su momento, tuvo muy en cuenta. Carlitos, al igual que Messi, está acostumbrado a ser el As de Espadas. El Kun sabe que es el As de Bastos y que el de Espadas es Messi. Entonces, se complementan. Se lo vio a Tevez bajar a pedir la pelota y no recibirla, porque en esas zonas el que la recibe es Leo. Carlitos está acostumbrado a que en Juventus y, más aún, en Boca, es la aduana por la que pasa todo. En la Selección no es así. Esa función es de Messi. Tevez queda relegado al lugar de un actor de reparto. Y es ahí donde se pierde, deambula, intentando alguna que otra pared, dando algún que otro pase, pateando alguno que otro tiro al arco. Si ustedes preguntan “¿Para qué sirvió este amistoso?”, una de las respuestas podría ser “para entender que el delantero central del equipo es Agüero y no Tevez y que Martino deberá elegir a uno de los dos, salvo un brusco cambio de esquema”.

FESTEJO. Agüero y Mas van a abrazar a Messi, después de que Leo convirtiera en gol del empate. El Kun fue decisivo en la corrección del rumbo del partido. El lateral de San Lorenzo demostró que está a la altura de la camiseta celeste y blanca.

FESTEJO. Agüero y Mas van a abrazar a Messi, después de que Leo convirtiera en gol del empate. El Kun fue decisivo en la corrección del rumbo del partido. El lateral de San Lorenzo demostró que está a la altura de la camiseta celeste y blanca.

Quedó muy claro, entonces, que la Selección Argentina tiene un equipo titular y que, por ende, la formación de Dallas tuvo muchos “suplentes”. Guzmán, Roncaglia, Demichelis, Gago, Banega, Correa y Tevez no son del elenco estable. Si mañana hubiera un partido por Eliminatorias y todos estuvieran a disposición, Martino pondría a Romero, Zabaleta, Garay, Otamendi, Rojo, Mascherano, Biglia, Pastore, Messi, Agüero y Di María. De esta formación titular, anoche sólo 4 (Otamendi, Rojo, Mascherano y Messi) comenzaron el partido. Después entró el Kun por Tevez (cambio que nos dice que Martino sabe que debe optar por uno u otro). Pero los titulares son los que jugaron la Copa América. Un dato muy positivo de esta gira es que Kranevitter y Mas dieron la talla y podrían estar en cualquier convocatoria y ocupar plazas entre los once iniciales, llegado el caso.

Las crónicas del partido nos dicen que Argentina perdía 0-2 –Chicharito de penal y Herrera– y que, con los ingresos de Kranevitter, Mas y, fundamentalmente, de Lavezzi y Agüero, el equipo mejoró, Messi tuvo más compañía y llegó a un empate impensado en los últimos cinco minutos. Pero ese 2-2 es anecdótico. El equipo defendió muy mal, fue superado en varios tramos por el rival y la presencia de Messi en zonas cercanas a las de Mascherano durante extensos lapsos, fue toda una pintura de lo que estaba pasando. La posición de Leo es clave para entender cómo está el equipo. Si está muy atrás, la cosa no está funcionando. Ahora, si está dentro del área para bajar con el pecho un pase delicioso del Kun Agüero y definir con caño al arquero, es señal de que el cuadro mejoró.

BIEN ARRIBA. Lucha aérea entre Herrera y Banega. El volante argentino ocupó una posición similar a la que ocupa en Sevilla. Su rendimiento fue irregular y mejoró cuando llegaron los cambios.

BIEN ARRIBA. Lucha aérea entre Herrera y Banega. El volante argentino ocupó una posición similar a la que ocupa en Sevilla. Su rendimiento fue irregular y mejoró cuando llegaron los cambios.

La gira terminó. Independientemente de análisis oportunistas e irrespetuosos, que el equipo salga y juegue es altamente positivo. La Selección Argentina está entre las tres mejores del mundo y para seguir ahí hay que competir, probar, equivocarse y acertar. Ya mencionamos lo importante que es saber que dos futbolistas de nuestro medio –Kranevitter y Mas– dieron la talla, que Angelito Correa será un delantero decisivo en los años que vienen, que el momento de Agüero no admite discusiones y que es el que mejor entiende a Messi. También entendimos que la Selección Argentina, más allá del lugar común que dice que “acá son todos iguales”, tiene titulares y suplentes. Y que el estilo que el Tata quiere para el equipo tambalea cuando no están los que ya conocemos.

Ahora se vienen las Eliminatorias. Otra vez hay que jugar por los puntos y hay que ganar para ir a Rusia 2018. Argentina puede darse algunos lujos, como tener enormes jugadores esperando su turno para entrar. Pero hay otros lujos que no podemos darnos porque pueden doler mucho, como el de resignar equilibrio en pos de “tomar riesgos” por una idea. Se puede desarrollar esa idea, se puede atacar y defender en la misma proporción.

Martino sabrá que hacer con ello.

 

 

8 comentarios

  1. Nicolas

    Chavo, coincido en gran parte de la nota. Pero no lo infles a Aguero como el 9 intocable porque en el mundial fue a jugar roto y por ser egoista y no quedar afuera de la lista, asi le fue. Tevez tampoco es el 9 intocable pero en todas las notas lo tiras abajo y ayer hizo un buen partido.
    Gracias por darnos la oportunidad de comentar y trata de ser un poco mas ecuanime cuando escribas.
    Saludos.

  2. Javier

    Coincido con algunas cosas pero me hace ruido lo de Correa… la verdad no vi el partido porque no me interesan mucho estos amistosos, no festejo las goleadas ni críticos derrotas o empates ajustados. Pero leyendo:

    “Angelito Correa es un diamante en bruto al que Simeone en el Aleti y Martino en la Selección deberán pulir. Es un futbolista de enormes condiciones, capaz de sortear rivales como un chico saltando charcos de agua, pero perdió dos goles por elegir mal la definición”.

    A que apunta esto? porque fue un amistoso con Mexico pero Higuain se perdió goles increibles en finales, y Aguero hizo un mundial desastroso en el cual se notó que no estaba para jugar (por las razones que fueran), incluso Higuain a pesar del horripilante gol de que se perdió contra Alemania estaba haciendo un partido decente y se vio como Messi pidió que entre Aguero y entró… y siguió siendo un desastre.

    Tampoco estoy de acuerdo con la frase “los cuatro más importantes” eso es porque se piensa en la guita que valen esos jugadores pero no son lo más importantes. Además, tampoco las pelotas tienen que pasar todas por Messi, otro error que venimos cometiendo desde que existe Messi…

    A veces pienso que estas cosas se resolverían con un técnico con personalidad pero la verdad no tengo idea, pero si creo que los problemas que tenemos suelen estar por fuera de lo futbolístico.

  3. Manuel

    La culpa de que Agüero no haya rendido en el Mundial, de última, es de Sabbella, que si sabía que tenía a un jugador que no estaba al 100% debería haberlo sacado.

    Pedís que no lo inflen a Agüero, que debe ser el jugador argentino que más condiciones tiene para ser titular (los números lo avalan) y que menos inflado por la prensa está. El Kun es el CUARTO GOLEADOR HISTÓRICO DE LA SELECCIÓN ARGENTINA, con 33 goles. Superó ayer a uno que más o menos jugaba, Diego Armando Maradona, y está por detrás de Crespo (que solo le lleva 2 goles), Messi y Batistuta.

    Pero yo no pretendo ir en detrimento de Tévez (que es un crack), si no que lo que no soporto es el lobby que se hace permanentemente por Tévez, justamente en detrimento de Agüero

    Vos pedís por Tévez (que es crack, yo no soy un cabeza de termo), que no ha dado la talla en la selección, y que evidentemente no tiene la química con Messi que todos pretendemos que tenga. Química que sí tiene Agüero, y que es evidente cuando están juntos en la cancha.

    Le pedís ecuanimidad a UNO que dice que el titular debe ser Agüero. Pedísela también a los que ningunean de manera flagrante al cuarto goleador histórico y pieza fundamental para que Messi rinda como todos queremos en Argentina (es lo que todos queremos, ¿no?).

    • chavito44
      Author

      ¿En serio leiste lo que escribí? Creo que te equivocaste de periodista. Lee de nuevo. Vamos. O pedirle a alguien que te lea. Saludos.

      • Manuel

        Chavo, yo le estaba contestando a Nicolás, pasa que me confundí y escribí mi respuesta en un comentario nuevo en vez de clickear en “reply”.

        Para que no queden dudas, pego el comentario al que le respondía:

        Nicolas

        9 septiembre, 2015 at 12:29 pm – Reply

        Chavo, coincido en gran parte de la nota. Pero no lo infles a Aguero como el 9 intocable porque en el mundial fue a jugar roto y por ser egoista y no quedar afuera de la lista, asi le fue. Tevez tampoco es el 9 intocable pero en todas las notas lo tiras abajo y ayer hizo un buen partido.
        Gracias por darnos la oportunidad de comentar y trata de ser un poco mas ecuanime cuando escribas.
        Saludos.

        Leí perfecto lo que escribiste Chavo, no necesito que nadie lo haga por mí. Y coincido con todo lo que escribiste, por si quedara alguna duda…

        Un abrazo

    • José Luis mina

      TOTALMENTE de acuerdo con Manuel. Salvo el chavo, “el periodismo todo” hace lobby por tevez y casi “ni nombran a agüero”. Juro que me da asco la actitud que asumen con agüero quienes tendrían, en realidad que ilustrarnos al respecto. Pero lo bueno de todo esto es….. Declaman por tevez, mientras el kun responde con ” hechos “.

  4. Verónica

    Hola…que bueno es encontrar alguien que sabe y preguntarle como mujer que soy no, porqué es tan difícil que los jugadores argentinos le den constantemente la pelota al mejor MESSI, será por egoísta…no entienden que si se la pasan algo hace siempre..ayer recuerdo una de Banegas que por Dios lo tenía pegado y quiso hacerse el héroe pobreeeeeeee y se perdió de un gol de Messi….A veces me pongo a pensar y digo Messi es el único que quiere ganar porque él sí le da la pelota al que este para hacer el gol no tienen que demostrarle nada a nadie…Gracias…

  5. Argentina padece el tema del desequilibrio hace mucho tiempo, y Sabella lo soluciono en el mundial con Lavezzi, ya que al defender hacia la banda como un volante y al atacar era un delantero mas, y lo mismo hacia Di Maria por la otra banda. En la copa america vimos a un Messi no tan protagonista porque estaba muy encerrado en la derecha, y sus mejores partidos fueron cuando Pastore picaba como un punta mas y Messi se cerraba. Hay que encontrar ese equilibrio perdido y el engranaje que necesita Messi.

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