MARTINO INTENTARÁ SEGUIR LA HUELLA

TATA. Primer encuentro de Martino con sus jugadores. El 4-2-3-1 es el esquema elegido por el DT para este amistoso sin Messi.

TATA. Primer encuentro de Martino con sus jugadores. El 4-2-3-1 es el esquema elegido por el DT para este amistoso sin Messi. (Foto propia)

 

El imponente Esprit Arena para aún más inmenso cuando está vacío. Nosotros somos pasajeros de un angosto pasillo formado por un listón que nos impide el acceso al verdísimo césped y que nos amontona sobre una vereda que representa la milésima parte de una obra fantástica.

Nos dicen que podemos estar 15 minutos, que es una “orden FIFA”. En ese cuarto de hora miserable, los jugadores eligen la posición más lejana a las cámaras fotográficas y de TV. En ese cuarto de hora, asistentes de la Selección pasan por delante para cumplir con su trabajo y los camarógrafos tratan de repelerlos a los gritos. Todo muy argentino, en pleno corazón de la Westfalia. Este detalle habla de la mala ubicación de alguien: de los periodistas o de los jugadores. Como sea, hay cierta cuestión que se escapó en la organización. Nunca es tarde para ponerse de acuerdo. De todos modos, no hay mucho para ver. Apenas un loco, toques de primera y una gama de ejercicios con pelota dirigidos por el respetabilísimo y sabio profe Elvio Paolorrosso.

ESPRIT ARENA. Visión externa del estadio donde jugarán Alemania y Argentina.  Aquí juega el Fortuna Düsseldorf sus partidos como local por la Bundesliga 2.

ESPRIT ARENA. Visión externa del estadio donde jugarán Alemania y Argentina. Aquí juega el Fortuna Düsseldorf sus partidos como local por la Bundesliga 2. Es una obra maravillosa. Sin embargo, la Federación Alemana no lo eligió como sede del Mundial 2006.

Thomas Schnelker –“uno de los tantos Thomas que nacieron en este país a comienzos de los 60″– tiene 54 años y trabaja para la Federación Alemana. Está todo el día en el Meliá Dusseldorf, cuartel general de la Selección Argentina, organizadores, dirigentes y periodistas que llegamos hasta aquí y se ocupa de que cada cosa esté en su sitio. Tiene una gran virtud: cuenta muy bien las cosas. Cada explicación tiene un gran contenido didáctico. “El polo obrero está formado por ciudades como Duisburg o Dortmund. Düsseldorf administra. De acá salieron y salen muchos de nuestros mejores funcionarios para puestos a nivel nacional”. De la rivalidad con la ciudad de Köln (Colonia), sólo dice: “Düsseldorf es una ciudad con grandes edificios públicos. Acá pasan cosas muy importantes a nivel regional y nacional. Köln rivaliza porque su estadio ganó la sede del Mundial 2006 por sobre el Esprit Arena y por cuestiones geográficas. Nada más”.

Basta con caminar por las “tan alemanas” calles de Düsseldorf para darse cuenta de que nuestro amigo Thomas tiene razón en que esta ciudad es un centro importante. Hay señoriales edificios gubernamentales, mucha gente ocupando sillas y mesas en cafés y restaurantes vestida de traje y corbata, haciendo la pausa en sus tareas, otras tantas personas caminando con alguna prisa (alguna, no demasiada) por calles luminosas y extremadamente pulcras, autos sofisticados y moda. “La” moda.

Esta es la capital de la moda. Para los shopineros argentinos –raza insufrible de la cual trato de escapar– esta ciudad sería la meca. “Están todas las marcas”, me dijo alguien que, seguramente, no sabe que aquí se hace la Feria de la Moda más importante del mundo. Acá andás entre todos los amigos y amigas que se te ocurran: Cartier, Hugo Boss, Ralph Lauren, Giorgio Armani, John Ford, Michael Kors, Chanel, Gucci, Longines, Rolex, Girard – Perregaux, Swarovski… Todo. Todo está acá. Konigsallee se llama esa calle llena de vida, un boulevard anchísimo que viaja paralelo al río Rhin y que es un lugar de muy alto consumo. Entre el lugar de alojamiento de la Selección Argentina y el centro comercial de Düsseldorf hay un enorme parque (Hofgarten) que está en reparación después de que un tornado tremendo derribara árboles y construcciones hace unos meses.

De todos modos, estas cuestiones ni pasan por la vida de los jugadores argentinos. Toda su estadía en esta ciudad se redujo al cuarto del hotel, una mirada desinteresada por la ventanilla del micro que los lleva a los entrenamientos y nada más. Los hinchas que están en la puerta del Meliá Düsseldorf se enojan porque ni siquiera asoman la cabeza. Por un lado, uno entiende al pibe que anda por acá y sólo quiere foto y firma. Por el otro, se compadece de los futbolistas y esa vida de encierro en una ciudad tan bella como esta. Alguien dirá “ganan una fortuna”. Es cierto. Pero no hay “fortuna” que pague el pasar por una ciudad y un país como este y no salir de un cuarto de hotel, que podría estar en Düsseldorf, Kingston o Villa Crespo.

DI MARÍA. Sin Messi, las mayores esperanzas en términos individuales están posadas en él.

DI MARÍA. Sin Messi, las mayores esperanzas en términos individuales están posadas en él. (Foto Olé)

Mientras tanto, el Tata Martino piensa en su Selección. Aunque en este arranque, decidió presentarse con apellidos “de Sabella”, la realidad es que piensa cambios. De hecho, el esquema que presentará esta noche no será un “esquema Sabella”. Será un 4 (Zabaleta, Fede Fernández, Demichelis, Rojo)- 2 (Mascherano – Biglia) – 3 (Enzo Pérez, Lamela, Di María) – 1 (Agüero). El dibujo es bastante parecido a lo que hacía en Newell’s, pese a que el tiempo de trabajo acá es cero. Seguramente, Lamela podrá ocupar un lugar más adelantado, Di María no será (no lo es) un volante izquierdo defensivo y Enzo Pérez tratará de refrescarse la memoria de aquel estupendo volante derecho profundo de Estudiantes y de algunos partidos del Mundial. En el famoso Newell’s, a veces Maxi Rodríguez (que está acá, pero que no se quedará a ver el partido) iba de punta y Scocco bajaba a la posición de la Fiera. El esquema tan aclamado del Tata tenía mucho movimiento y un tratamiento de la pelota religioso. No es difícil suponer que la Selección Argentina irá tomando una identidad diferente.

Por lo pronto, ayer, en la conferencia de prensa que dio en el Esprit Arena fue claro: ““Cuando uno presiona muy arriba, las consecuencias suelen ser fatales. Trataremos de aprovechar el potencial, pero con equilibrio”. Me quedó la sensación –y sólo eso– de que derribó cualquier reclamo setentista de “poné los 4 Fantásticos, poné”. La pregunta fue dirigida a eso (“el esquema de las Eliminatorias”) y Martino le respondió sin hesitar, sin dudar ni por un segundo. Fue la parte más importante de la conferencia. Sobre Messi y otros temas tuvo respuestas de ocasión y fue muy efusivo para hablar sobre su experiencia con el Papa. 

Es cierto que el partido no genera una expectativa muy grande. En el SubCampeón del Mundo titular no estarán Messi, Garay, Lavezzi ni Higuaín y que el rival es de altísima jerarquía. Guillermo Tofoni (presidente de World Eleven, un tipo muy especial del que ya hablaremos) tiene una estrechísima relación con el presidente de la Federación Alemana de Fútbol y por una historia familiar, concertaron dos partidos a mediados del año pasado, sin saber ni soñar siquiera que estos dos equipos iban a ser los protagonistas de la final del mundo. Esa es la razón por la cual se juega este partido, que para algunos es inoportuno, para otros es “sólo un negocio” (como si el basquet o el tenis no lo fueran o como si fuera algo perverso) y para otros más, es”revolver el cuchillo en la herida”.

HIGUAÍN. Una distensión muscular lo dejó afuera del partido. Venía con problemas desde el 27 de agosto, pero llegó acá con la esperanza de jugar. No podrá. Las caras del Pipita y de Martino hablan por sí solas. (Foto Reuters)

HIGUAÍN. Una distensión muscular lo dejó afuera del partido. Venía con problemas desde el 27 de agosto, pero llegó acá con la esperanza de jugar. No podrá. Las caras del Pipita y de Martino hablan por sí solas. (Foto Reuters)

Hoy juega la Selección Argentina y es lo importante. No vemos todos los días a nuestros jugadores de elite vistiendo una camiseta que nos importa. Nos llenamos la boca hablando de las hazañas de Di María en la final de la Champions y de su pase record al Man U. Nos asombramos del crecimiento vertiginoso de Marquitos Rojo, esbozamos una sonrisa con el gol de Agüero para el City, miramos embobados el andar aristocrático de Lamela. Pero hoy los tendremos a todos ellos con la camiseta nuestra, con la camiseta que todos soñaron ponerse desde chicos.

Y habrá que tratar de ganar, como siempre. Porque el partido no importará si Argentina gana. pero si llegara a perder, se lo van a cargar en la mochila a Martino. Sabemos como funcionan estas cosas.

Hoy juega Argentina. 15.45 hora de nuestro país y en el comienzo de la noche alemana. Hay que dejarse de opinar de la previa y de por qué juegan y ver el partido. Es un partido contra el Campeón del Mundo. Y nosotros somos SubCampeones. Es un partido de fútbol. Nada se le compara.

Hoy empieza el Tata Martino. La huella ya está bien marcada. El desafío será seguir ese camino y, acaso, mejorarlo.

 

 

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