TODOS CONOCEN A GEORGE BEST

GEORGE BEST. Su carrera y su vida fueron cortas por sus excesos personales, pero su fútbol dejó una marca inolvidable. Y lo recuerdan todos los días, como en este pín comprado en la puerta de Old Trafford.

GEORGE BEST. Su carrera y su vida fueron cortas por sus excesos personales, pero su fútbol dejó una marca inolvidable. Y lo recuerdan todos los días, como en este pín comprado en la puerta de Old Trafford.

El precepto inicial de la tilinguería es llegar de un viaje y decir “porque ashá, en Londres, eshos andan en subte para todos lados y acá te hacinás”. Primero, es falso. “Ashá” también te hacinás. En todas partes del mundo, en horas pico, los medios de transporte van colmados de gente. Pero el concepto “tilinguería” iba más referido a que lo peor que hay en estos casos es comparar. Nos tocó otra vida, otra descendencia, otra manera de ser. Uno puede envidiarles el orden para concurrir al estadio, por ejemplo, pero de ninguna manera la poca capacidad para resolver situaciones inesperadas. Lo más osado que hacen es meterse detrás del periodista que está hablando para la TV. Pero basta con una seña para que se vayan sin hacer problema.

En las adyacencias de Old Trafford, la gente llegaba al estadio en la más absoluta tranquilidad. Y en medio de esa llegada masiva –faltaba una hora para comenzar Argentina – Portugal– iba gente haciendo ejercicio y en bicicleta en sentido contrario que nada tenía que ver con el fútbol, ni siquiera le interesaba. En Manchester se bebe mucho, está lleno de bares de esos que en Buenos Aires uno puede encontrar en la calle Reconquista, cerca de Retiro. Los cientos de tipos de cerveza vuelan. Lo mismo el whisky, buenos vinos y algo de champagne. Hay cierta preocupación, incluso, por esta cuestión porque el alcoholismo se está convirtiendo en un problema serio. En estos tiempos, a las cuatro de la tarde es noche cerrada y es cuando la gente, después de trabajar, hace una escala en el bar.

LOS (NÚMEROS) 7 MAGNÍFICOS. Best, Cantoná, Beckham y Cristiano. Es el número más significativo de todos en el United. Hoy lo lleva Di María. Antes, Antonio Valencia lo devolvió y se puso el 25. No es fácil. Esos que recuerdan en la pared del puesto de comida fueron demasiado grandes.

LOS (NÚMEROS) 7 MAGNÍFICOS. Best, Cantoná, Beckham y Cristiano. Es el número más significativo de todos en el United. Hoy lo lleva Di María. Antes, Antonio Valencia lo devolvió y se puso el 25. No es fácil. Esos que recuerdan en la pared del puesto de comida fueron demasiado grandes.

Volvamos a las adyacencias de Old Trafford, barrio típico inglés, de casas con ladrillo a la vista. Y no solo las casas. El estadio del Manchester United también tiene ladrillo a la vista y lo primero que uno encuentra es un homenaje. Y acá sí pido que los igualemos. ¿Ustedes imaginan la venta de una remera en la puerta de la cancha de Boca con la cara de Angel Clemente Rojas?¿Ustedes piensan que un pibe argentino, hincha de River, sabe realmente quién fue Ermindo Onega? ¿Ustedes suponen que todos los chicos o tipos de 40, fanáticos de Independiente, entienden realmente lo que Bochini significó para el club? Ni siquiera hablemos de Roma, Artime, el Bocha Maschio, el Chivo Pavoni… Los periodistas más jóvenes, cuando alguien nombra a alguno de estos próceres, inmediatamente meten el chiste de “estamos haciendo Deportes en el Recuerdo” y siguen con otra cosa. No les interesa, no lo saben. Es muy probable que la explosión de Boca y River de los 90, la obscenidad del dinero que se llevaron en comparación al resto, hizo que los hinchas más jóvenes, en su memoria, no fueran más allá de Francescoli o el Patrón Bermúdez.

Me dio mucha envidia que los pibes ingleses hinchas del Manchester United caminen orgullosos con una remera con la cara de George Best. O que lleven un buzo con una frase de Bobby Charlton. O que se detengan y miren y lean y se interesen por el altar montado en homenaje a las víctimas del accidente aéreo de Munich de febrero de 1958, en el que perdieron la vida muchos jugadores de un gran equipo del Manchester United y del que sobrevivieron Bobby Charton y Sir Matt Busby, entre otros. Busby, justamente, tiene una estatua en la puerta y la calle que conduce al estadio es “Sir Matt Busby Way”. Best y Bobby Charlton jugaban en Manchester en los 60, en la misma época que en el fútbol argentino jugaban Rojitas, los hermanos Onega, Pinino Más, el Loco Bernao, Perfumo, Daniel Willington… Todos conocen a Best y a Bobby. Seguramente, le preguntás a un joven hincha de Vélez por Pichino Carone o el Gato Marín y lo máximo que pueden responder es “los escuché nombrar por mi viejo, pero no sé…”

ÍDOLO. Así recibieron a Cristiano Ronaldo en Old Trafford. Dejó un recuerdo imborrable y en esta ciudad se especula con su regreso.

ÍDOLO. Así recibieron a Cristiano Ronaldo en Old Trafford. Dejó un recuerdo imborrable y en esta ciudad se especula con su regreso.

La cosa no queda ahí. Las paredes de las oficinas del estadio más la sala de conferencia de prensa están forradas por imágenes de los próceres. Es una batalla contra el olvido que el fútbol inglés –no sólo el Manchester united– ha ganado largamente. Es imposible que un pibe del United no sepa de Teddy Sheringham. Es imposible que un pibe no haga una descripción exacta de la pegada de Beckham o de la locura de Cantoná. Hay un merchandising oficial, obviamente. El United empezó con esto y, aún hoy, factura en este rubro más que el mismísimo Real Madrid y el archifamoso Barcelona. El 20 por ciento de los concurrentes al estadio los fines de semana son extranjeros o turistas (modelo que pretende copiar Boca) y hay gente que hace 10 años que está en lista de espera para comprar abonos para ver al cuadro rojo fin de semana por medio.

Pero hay otro merchandising, acaso más divertido, que tiene remeras con dichos famosos de los héroes. Una tiene la cara de Best y su frase más famosa: “Gasté parte de mi fortuna en mujeres, otra parte en autos veloces y la otra en whisky. Lo que me quedaba, lo malgasté”. Otra, muestra la foto de la celebérrima patada voladora de Eric Cantoná a Simmons, el hincha del Crystal Palace que le colmó la paciencia con insultos. Y otra frase increíble: “He tenido muchos momentos inolvidables en mi vida, pero ninguno como el de la patada voladora a Simmons, sin dudas” Y los pibes van y se la ponen. La lucen con orgullo. Hay un minuto de silencio por los caídos en Munich y no vuela una mosca. Todos conocen los nombres y apellidos de esos futbolistas: Geoff Bent, Roger Byrne, Eddie Colman, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor, Liam Whelan y Duncan Edwards. Volvían de jugar y pasar los Cuartos de Final de la entonces Copa de Campeones de Europa ante el Estrella Roja de Belgrado, en la ex Yugoslavia y, en un despegue que jamás debió haber ocurrido, el avión que los llevaba se cayó a poco de salir del aeropuerto de Munich.. Todos conocen la historia de la reconstrucción del Manchester United tras la pérdida de sus mejores futbolistas. Todos saben del trabajo colosal de Matt Busby para poner de pie al Manchester United. A esos futbolistas jóvenes que llevaron al club bien alto, se los llamó “Busby Babes”. Diez años después de la tragedia, Manchester United ganó la Copa de Campeones en 1968, tras vencer al Benfica 4-1 en Wembley. Ese equipo es el que enfrentó y perdió con el Estudiantes de Osvaldo Zubeldía. Curiosamente, en el “Túnel Munich” del estadio de Old Trafford hay una foto que destaca que en 1958, Estudiantes mandó una corona para el velatorio de los futbolistas muertos en el accidente. Fue un guiño del destino. Una década más tarde, Estudiantes estaba frente al Manchester United en uno de los momentos más trascendentes de su existencia. El inglés era un equipo impresionante, con grandes jugadores, así que imagínense la dimensión de la victoria Pincha. Pero, por sobre todas las cosas, el haber llegado hasta ahí era el resultado de un trabajo de reconstrucción en medio de un dolor lacerante, que lastimaba en cada paso, en cada recuerdo. 

A CADA PASO. Esta es la entrada a una modernísima sala de prensa. En las paredes, la historia del club. En blanco y negro, Matt Busby, Bobby Charlton y Best. Al lado, la presentación de Ruud Van Nistelrooy como jugador del United.

A CADA PASO. Esta es la entrada a una modernísima sala de prensa. En las paredes, la historia del club. En blanco y negro, Matt Busby y el mejor trío de la historia del club: Dennis Law, Bobby Charlton (de traje y corbata) y George Best. Al lado, la presentación de Ruud Van Nistelrooy como jugador del United.

 

Hay gente joven que se detiene ante las vitrinas que muestran viejas hazañas y a los hacedores de esas hazañas. Cristiano Ronaldo es un Semidiós para la gente del United. Hay muchos pibes con la camiseta de CR7, pero ninguna es del Madrid. Son todas camisetas rojas, con el diseño que tenía cuando la estrella portuguesa levantó la Champions en  2008. Da gusto ver como un chico lleva una camiseta que dice “Solskjaer” o un buzo que recuerda al Gordo Schmeichel. Se detienen ante cada llamado de la historia. Se paran, leen y aprenden. Amar al club no es gritar como un idiota en lugares inadecuados o agredir a cualquiera en una red social. Amar al club, a los colores, a la camiseta es conocer la historia, es saber de dónde vienen, por qué estan, a dónde van, quiénes fueron los que hicieron importante al club… Los museos de River, Boca, Argentinos Juniors fueron hechos por tipos a los que estas cosas les interesan. Seguramente, anduvieron por acá y vieron que esto es casi una obligación. Me encantaría ver en el muy buen museo que tiene River a chicos detenidos viendo la camiseta de algodón que usaba Bernabé Ferreyra en los Millonarios de 1932 o la casaca abotonada de Roberto Matosas, cuyo pase costó 33 millones de pesos y generó un escándalo. Sería muy feliz con chicos embobados en el museo de Boca viendo la película del penal que Roma le atajó a Delem en 1962 o una foto de Silvio Marzolini, “el mejor 3 del mundo”.

No había estado jamás en Inglaterra. Me voy pensando que, junto con la nuestra y la brasileña, debe ser la tierra más futbolera del mundo. Acá hay un banderín en todos lados, hay bares con fotos, camisetas, banderines y fútbol en la tele con una omnipresencia absoluta.

Y hay respeto por los próceres. Muchísimo respeto. En este rubro, aún estamos varios pasos atrás. Nos dicen “estás haciendo ‘Deportes en el Recuerdo'”, por un sketch noventoso del programa de Marcelo Tinelli.

En todo caso, estamos hablando de historia. Y las historias en el fútbol tienen la maravilla que no tienen las histerias del presente. Acá o allá.

4 comentarios

  1. Gustavo

    Chavo primero te felicito por la nota. No estuve nunca en Inglaterra pero te creo todo lo que escribiste. Despues te queria consultar si hace mucho que no vas al Country de Estudiantes, ahi se renovo toda la concentracion y se colocaron cosas inherentes a nuestra historia. No obstante eso existe un grupo preparado ad hoc para la creacion del Museo en el nuevo estadio de 1 y 57. Te paso el dato por que se que te interesa. https://www.facebook.com/museoestudiantes?ref=ts&fref=ts

    Saludos
    Gustavo

  2. Luciano Laurencio

    Hola Chavo, comparto tu opinión, es necesario conocer la historia para decirse hincha de verdad.

    Una acotación, el término Man U es ofensivo para el United. Los seguidores de Liverpool lo usaban en sus cánticoa para burlarse de la tragedia de Múnich por su sonido similar a Manure (abono).

  3. Santiago Ramos

    Excelente nota. Muy bien escrita. Esto es lo que yo, y creo muchas personas, esperamos del periodismo. Gracias, sr periodista.

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